¿Incontinencia? Los ejercicios de Kegel le ayudan a revertirla

¿Incontinencia? Los ejercicios de Kegel le ayudan a revertirla

Hombres y mujeres de treinta años en adelante, pueden padecer problemas de incontinencia debido a diversos escenarios como una mala alimentación, estrés, problemas de nervios y musculares, hasta situaciones más específicas de cada uno, como el embarazo o haberse sometido a una prostectomía.

Aunado a esto, cabe mencionar que el paso de los años hace también sus estragos en el cuerpo, aunque, como es bien sabido, un buen ritmo de vida, una dieta sana y sin excesos, y la actividad física, logran mantener el organismo en forma durante mucho tiempo.

Ejemplo de estas buenas prácticas son los ejercicios de Kegel que, al igual que las rutinas físicas enfocadas en tonificar áreas específicas del cuerpo –brazos, glúteos, abdomen, etcétera—, ayudan a fortalecer el cuerpo, aunque en este caso de manera no tan evidente, pues lo que se ejercita es la musculatura del suelo pélvico.

Sin embargo, las ventajas de trabajar estos músculos que dan soporte al intestino grueso, al recto, al útero y a la vejiga, sí que son notorias, puesto que se procura el mejoramiento de varias funciones, que van desde aquellas asociadas al sexo (eyaculación precoz en los hombres y tensión vaginal en mujeres), hasta otras en relación con la continencia anal y urinaria.

Si cada vez que usted se ríe, tose o estornuda siente que se le escapan unas gotas de orina, realizar ejercicios de Kegel puede ser de gran ayuda para revertir ese malestar y evitar situaciones incómodas que no le permiten llevar una vida despreocupada y normal.

Lo mejor de todo, es que estos ejercicios pueden hacerse básicamente en cualquier lugar y a cualquier hora, pues su ejecución es imperceptible para los demás y no requieren que se les destine mucho tiempo, aunque sí cierta constancia y concentración.

Algunas recomendaciones para llevar a cabo esta técnica son:

  1. Identificar los músculos correctos: esto es fundamental para la eficacia de los ejercicios de Kegel, pues se deben enfocar en los músculos del suelo pélvico y no en aquellos que los rodean. Un truco para localizarlos fácilmente es detener la micción a mitad de que termine, así podrá notar la tensión en el piso pélvico y no en abdomen o glúteos, regiones que frecuentemente se aprietan cuando se realiza mal el ejercicio.
  2. Prepararse: es necesario vaciar la vejiga antes de efectuar esta rutina, luego de ello, mantener una posición relajada, ya sea sentado o acostado.
  3. Concentrarse: aunque se hayan identificado correctamente los músculos pélvicos, la desatención a la hora de realizar este ejercicio puede ocasionar que no se trabajen adecuadamente por tensar músculos periféricos. Concentrarse y mantener una respiración normal son claves para perfeccionar la técnica.
  4. Constancia: se deben realizar contracciones durante tres segundos, relajar otros tres, y repetir diez veces, todo esto tres veces al día. El perfeccionamiento de esta técnica permite que después se efectúe incluso de pie o caminando.

Si bien, como se ha visto, los ejercicios de Kegel son una excelente solución para tratar la incontinencia por su fácil y discreta forma de realizarse, en cualquier caso, será mejor acudir con un médico especialista para recibir la orientación más adecuada y tener la certeza de si es el mejor método para el padecimiento que se tiene.

Solicite una cita y encuentre la solución indicada para que pueda decirle adiós a su problema de incontinencia.

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